Ganadores Expresalo en Verso 2026


Prepa UDEM San Pedro 
 
Intento No.5 
 
 
Nunca me había costado tanto escribir. Cada asintótica idea es una palomita que no  
revienta, que rehuye al papel. Y ahora que quiero hacerte un poema …………….  
 
Dicen que cuando las palabras faltan es porque la mente no comprende lo que le  
dice el corazón. Y cómo entenderlo, cómo entenderte si mis latidos deletrean tu  
nombre y ya ni lengua queda. 
  
Creo que comprendo que no quiero comprender. Porque pasaría todas las luces y  
todas más, juntando ni medio cuanto de lógica o respuesta, perdiendo el tiempo  
 
Mi mente no traduce porque no es su turno. Ya no quiero pensar, quiero sentir.  
Quiero admirarte-amarte, aunque me quede seco de poesía.   
Ya no la necesito, ya te encontré 
 
 
 -Andrés De los Santos Castrejón


 


Prepa UDEM Valle Alto 
 
No te duela, hija mía 
 
 
 Levanta del suelo 
No te pese la vida 
No te dé sentimiento 
No te duela, hija mía 
 
Voltea al espejo 
Límpiate y respira 
Ve tus ojos tan bellos 
No te duela, hija mía 
 
Te regalo consejo 
No dejes ir los días 
Ni caer tus cabellos 
No te duela, hija mía 
 
Que pensando en lo bueno 
Sea buena la vida 
Y al pensar en los celos 
No te duela, hija mía 
 
Si viviste del miedo 
De pensar qué pensaría 
Y te quedaste sin tiempo 
No te duela, hija mía 
 
Si pensamos en ello 
Lo sabía y sabías 
Y en todo momento 
No te duela, hija mía 
 
Si deseabas aquello 
Aunque no se podía 
Y no era sincero 
No te duela, hija mía 
 
Si esperando por eso 
De verdad te morías 
Si me vestiste de negro 
No te duela, hija mía 
 
Si morías de sueño 
No te culpo, querida 
Si de eso te has muerto 
No te duela, hija mía 
 
En lo mucho que te quiero 
Piensa tú, mi vida 
Y que pensando en eso 
No te duela, hija mía 
 
Si vivías de nuevo 
Si de nuevo vivías 
Te decía en un beso 
No te duela, hija mía 
 
No me llores, mi niña 
No sufras querida 
Ni adolezcas, mi vida 
No te duela, hija mía 
 
 
 -Elías Armando González Cárdenas


Prepa UDEM Fundadores 
 
Ojalá el mundo fuese un espejo 
 
 
 Ojalá el mundo fuese un espejo de plata, 
forjado con silenciosos gramos de memoria. 
Un espejo donde el tiempo los rostros retrate, 
y cada edad del alma jamás se borre. 
 
En su corteza más antigua aún vive, 
aquel niño que miraba sin entender el mundo, 
con dos pozos de luz transparentes, 
donde brotaba un universo fecundo. 
 
Pero el orbe no contempla profundidad; 
prefiere superficies lisas, identidades simples; 
rostros que oculten la compleja y bella geología 
de experiencias sedimentadas bajo la piel. 
 
A veces solo basta una mirada, 
para que esas capas vuelvan a moverse, 
y, como placas tectónicas invisibles, 
reacomoden lentamente su interior. 
 
No somos un momento perdido en la historia: 
somos una generación latiendo entre ruinas, 
hijos de preguntas que nadie responde, 
y de futuros que aún no florecen. 
 
Porque si el mundo fuese un espejo, 
vería nuestra metamorfosis; 
la inocencia convertida en pregunta, 
la esperanza convertida en raíz. 
 
Tal vez latiríamos más despacio, 
percibiríamos en los ojos ajenos, 
las tormentas que nadie nombra, 
y el naufragio de palabras y silencios. 
 
Entonces vería que, en su rostro, 
no habita una sola consciencia, 
sino una multitud de efímeros instantes, 
una yuxtaposición de pensamientos, 
una profunda estratigrafía de mi ser. 
 
 
 -Mario Ibarra Gómez


Prepa UDEM Obispado 
 
Un dolor, llamado amor 
 
 
 Eso eres: un dolor 
que no se marcha, 
que solo ataca cuando siento amor, 
y nunca dejas en paz 
a este pobre corazón 
 
Vete y deja de hacerme sentir así, 
como si te debiera algo, 
como si te lo debiera a ti. 
Olvídame y llévate todo 
lo que me pueda recordar a ti. 
 
Deja de presionar mi pecho 
y torturar mi mente, 
deja de aparecer en mis recuerdos 
cuando intento seguir adelante. 
 
Porque cada vez que pienso 
que por fin te vas, 
vuelves como una sombra 
que no me deja en paz. 
 
Te escondes en canciones, 
en lugares, en palabras, 
y en cada pequeño momento 
en el que menos te esperaba. 
 
A veces quisiera olvidarte, 
borrar tu nombre del viento, 
pero sigues viviendo 
en lo más profundo de mis pensamientos. 
 
Tal vez algún día te canses 
de vivir dentro de mí, 
y ese dolor llamado amor 
por fin me deje ser feliz.

 
-Melissa Garza Tamez