Prepa UDEM San Pedro
Intento No.5
Nunca me había costado tanto escribir. Cada asintótica idea es una palomita que no
revienta, que rehuye al papel. Y ahora que quiero hacerte un poema …………….
Dicen que cuando las palabras faltan es porque la mente no comprende lo que le
dice el corazón. Y cómo entenderlo, cómo entenderte si mis latidos deletrean tu
nombre y ya ni lengua queda.
Creo que comprendo que no quiero comprender. Porque pasaría todas las luces y
todas más, juntando ni medio cuanto de lógica o respuesta, perdiendo el tiempo
Mi mente no traduce porque no es su turno. Ya no quiero pensar, quiero sentir.
Quiero admirarte-amarte, aunque me quede seco de poesía.
Ya no la necesito, ya te encontré
-Andrés De los Santos Castrejón
Prepa UDEM Valle Alto
No te duela, hija mía
Levanta del suelo
No te pese la vida
No te dé sentimiento
No te duela, hija mía
Voltea al espejo
Límpiate y respira
Ve tus ojos tan bellos
No te duela, hija mía
Te regalo consejo
No dejes ir los días
Ni caer tus cabellos
No te duela, hija mía
Que pensando en lo bueno
Sea buena la vida
Y al pensar en los celos
No te duela, hija mía
Si viviste del miedo
De pensar qué pensaría
Y te quedaste sin tiempo
No te duela, hija mía
Si pensamos en ello
Lo sabía y sabías
Y en todo momento
No te duela, hija mía
Si deseabas aquello
Aunque no se podía
Y no era sincero
No te duela, hija mía
Si esperando por eso
De verdad te morías
Si me vestiste de negro
No te duela, hija mía
Si morías de sueño
No te culpo, querida
Si de eso te has muerto
No te duela, hija mía
En lo mucho que te quiero
Piensa tú, mi vida
Y que pensando en eso
No te duela, hija mía
Si vivías de nuevo
Si de nuevo vivías
Te decía en un beso
No te duela, hija mía
No me llores, mi niña
No sufras querida
Ni adolezcas, mi vida
No te duela, hija mía
-Elías Armando González Cárdenas
Prepa UDEM Fundadores
Ojalá el mundo fuese un espejo
Ojalá el mundo fuese un espejo de plata,
forjado con silenciosos gramos de memoria.
Un espejo donde el tiempo los rostros retrate,
y cada edad del alma jamás se borre.
En su corteza más antigua aún vive,
aquel niño que miraba sin entender el mundo,
con dos pozos de luz transparentes,
donde brotaba un universo fecundo.
Pero el orbe no contempla profundidad;
prefiere superficies lisas, identidades simples;
rostros que oculten la compleja y bella geología
de experiencias sedimentadas bajo la piel.
A veces solo basta una mirada,
para que esas capas vuelvan a moverse,
y, como placas tectónicas invisibles,
reacomoden lentamente su interior.
No somos un momento perdido en la historia:
somos una generación latiendo entre ruinas,
hijos de preguntas que nadie responde,
y de futuros que aún no florecen.
Porque si el mundo fuese un espejo,
vería nuestra metamorfosis;
la inocencia convertida en pregunta,
la esperanza convertida en raíz.
Tal vez latiríamos más despacio,
percibiríamos en los ojos ajenos,
las tormentas que nadie nombra,
y el naufragio de palabras y silencios.
Entonces vería que, en su rostro,
no habita una sola consciencia,
sino una multitud de efímeros instantes,
una yuxtaposición de pensamientos,
una profunda estratigrafía de mi ser.
-Mario Ibarra Gómez
Prepa UDEM Obispado
Un dolor, llamado amor
Eso eres: un dolor
que no se marcha,
que solo ataca cuando siento amor,
y nunca dejas en paz
a este pobre corazón
Vete y deja de hacerme sentir así,
como si te debiera algo,
como si te lo debiera a ti.
Olvídame y llévate todo
lo que me pueda recordar a ti.
Deja de presionar mi pecho
y torturar mi mente,
deja de aparecer en mis recuerdos
cuando intento seguir adelante.
Porque cada vez que pienso
que por fin te vas,
vuelves como una sombra
que no me deja en paz.
Te escondes en canciones,
en lugares, en palabras,
y en cada pequeño momento
en el que menos te esperaba.
A veces quisiera olvidarte,
borrar tu nombre del viento,
pero sigues viviendo
en lo más profundo de mis pensamientos.
Tal vez algún día te canses
de vivir dentro de mí,
y ese dolor llamado amor
por fin me deje ser feliz.
-Melissa Garza Tamez